
No avanzó en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca el pedido del Frente de Todos para que el Ejecutivo implemente la obligatoriedad del pase sanitario que acredita que el titular tiene el esquema completo de las vacunas contra el coronavirus y permite su ingreso a eventos, lugares cerrados, locales gastronómicos y demás.
El presidente de la bancada de Juntos, Adrián Jouglard, consideró que se trata de una medida «no efectiva», y un mecanismo «coercitivo» para «tratar de hacer que la vacuna sea obligatoria».
Las declaraciones más fuertes llegaron de los libertarios. El edil Martín Barrionuevo opinó que se trata de una medida «autoritaria», y que va en contra de la Constitución, Código Civil y Código Penal.
«Es una medida extraordinaria que atenta contra la libertad de las personas, y es lo mismo que mandar a ponerse un brazalete como sucedió en un momento de la historia», argumentó.
Ante estas posiciones, el peronismo cuestionó al resto de las fuerzas, advirtió que hay «mezquindad política» y recordó que el Secretario de Salud sí está de acuerdo con el pase.
Hay que recordar que el pase sanitario es un certificado que corrobora que las personas de más de 13 años cuentan con el esquema completo de vacunación contra la COVID-19 y, de esa manera, quedan habilitadas para realizar actividades con mayor participación, como eventos masivos o en lugares cerrados.
«El pasaporte sanitario lo que busca es que nos cuidemos entre todos, poner en relevancia lo que significa completar los esquemas de vacunación», remarcó la ministra de Salud, Carla Vizzotti, sobre la implementación de la medida, que rige desde el 21 de diciembre en la provincia de Buenos Aires.