
El Concejo Deliberante de Villa del Dique debe resolver su aprobación o rechazo en esa localidad del valle de Calamuchita.
Los vecinos (tanto de Villa del Dique como de la localidad pegada Villa Rumipal) temen que el emprendimiento produzca efectos adversos para la salud de las personas, el ambiente y también afecte el perfil turístico de la localidad. Además, cuestionan que antes no se haya ejecutado un estudio de impacto ambiental y que el lugar elegido sea una zona poblada.
“El convenio está lleno de irregularidades”, señaló en tanto la concejala Alejandra Tosco, de “Todos Juntos por la Villa”, recordó que se opuso al proyecto desde que ingresó al Concejo Deliberante, en julio. Sostuvo que encierra muchos puntos “dudosos” y el primero es la inexistencia de algún aval o estudio que justifique este emprendimiento. “Y si fuera necesario un horno crematorio, por qué no llaman a licitación para abrir el juego a otros oferentes”, deslizó.
Tosco señaló que la preocupación central es el impacto ambiental que pudiera causar, pero que, a su vez, hay otras cuestiones “extrañas”. “El inversor no está inscripto en la Afip, no tiene capacidad crediticia, ni tarjeta de crédito, ni cuenta bancaria calificada, tiene trabajos esporádicos en blanco y el resto en negro”, detalló. La edil dijo que hablan de una inversión inicial de 78 mil dólares. A su vez, contó que, por experiencias de otros crematorios, deben operar totalmente alejados de zonas urbanas, que no sería este el caso.